Travesía de las rutinas

Hace tiempo ya que no escribo en mi blog, porque las rutinas se vuelven abrumadoras y en ocasiones se llevan el tiempo sin darnos cuenta. Al pasar la página de los días pareciera que hoy no ha sucedido nada diferente a lo de ayer y definitivamente eso no es verdad. Ahí está el secreto de las rutinas, poder ver lo variado de la vida en su diario caminar. Hace unos días una terrible avalancha en mi país sepultó a un gran número de personas que pensaban que al día siguiente se levantarían como siempre a continuar precisamente con sus rutinas pero definitivamente no sabían que no despertarían de su plácido sueño. Qué triste es pensar que creemos tener todo bajo control y que la vida seguirá silenciosa su paso con nosotros en ella, pero los propósito divinos para cada uno son otros.

Es por eso que vale la pena dejar en palabras lo que siento y pienso. Ya sea en mi blog, poemas. historias, etc. mi labor es escribir y desde hace mucho tiempo me hice este firme propósito, así que continuaré incansable mi travesía por las letras. Este oficio definitivamente relaja el alma y permite que saquemos todo aquello que tenemos guardado al igual que un buen vino nos motiva a hablar con desparpajo, olvidando muchas veces lo que pueda pensar nuestro interlocutor. Creo que ahora mismo es lo que me pasa al escribir. A veces me agota pensar que todo tiene que tener un sentido en esta vida, al igual en lo que se escribe, se dice, se habla, se piensa debe ser profundo y dejar algo. Eso es lo ideal, pero a veces no.
Si miramos cada amanecer al despertarnos, pareciera que simplemente es un nuevo día lleno de luz y que es el inicio de una jornada. Pero si nos detenemos a observar lo que compone ese amanecer, descubrimos que sus nubes son misteriosas, el azul o el gris son grandiosos y tienen una magia especial que nos hace sentir felices y bendecidos de poder observarlo y disfrutar de su plenitud.
En las cosas más sencillas está el sentido de la vida y es en ellas en las que podemos apreciar la fuerza y grandeza de la existencia misma.
Extraño mucho a seres queridos que ya no tengo. A medida que avanza la vida y los años me doy cuenta que las personas empiezan a marcharse y no sé si es que la sabiduría nos va atrapando de alguna manera y nos volvemos más selectivos. Ya no son muchos los amigos. Algunos se mantienen presentes, otros dejan atrás ciertas épocas y van clasificando la amistad según los tiempos. Otros se van sin despedirse y nos dejan un sabor amargo pero a la misma vez alegría de haber compartido grandes momentos y que sin duda alguna nos esperarán para recibirnos cuando también tengamos que marchar.
Se han ido muchas personas lindas que con sus experiencias me enseñaban y yo con las mías también a ellos. Nos reíamos de la vida, del tiempo e imaginábamos tantas cosas que vendrían para seguir compartiendo, pero su viaje terminó y como aves en vuelo partieron de improviso.

¿De qué vale que las personas sigan separándose por ideas políticas, religiosas o de cualquier otra índole? no sé por qué las personas pierden tanto el tiempo atacándose los unos a los otros. Esa es una de las razones por las que creo que el mundo sigue destruyéndose lentamente. Leo los comentarios diariamente del facebook red social que se apoderó de todos nosotros y me pongo a pensar que las personas no se cansan de pelear. Si supieran que eso en lugar de ser buena energía para el mundo se esparce como veneno que circunda el ambiente y le hace daño a la humanidad, pero sobre todo a ellos mismos. Porque todo eso alimenta el rencor, iras, rabias y seguimos y seguimos separándonos más y más los unos de los otros.
Pero decimos creer en Dios…y me pregunto ¿qué pensará Él al escucharnos hablar así de los demás y luego pronunciar su Santo nombre?
Somos campeones en criticar a los políticos, al Papa, a los sacerdotes, a la iglesia, a cualquier persona y en definitiva ¿qué? ¿estamos aportando algo con esto? llenarnos de más soberbia para seguir mostrando lo limitados y pequeños que seguimos siendo a pesar de tanto avance en el mundo.
Creo es mejor construir con amor que destruir cada vez que tenemos la oportunidad de juzgar y criticar. Jamás entenderé nuestra condición como seres humanos.
Lo que sí creo es que debemos reflexionar y pensar si realmente creemos en Dios o solamente es una expresion de dientes para afuera. Porque de ser así que triste futuro nos depara esta vida. No se puede pedir paz para el mundo si seguimos andando por ahí como jueces, papel que definitivamente a ninguno nos corresponde.

En fin… creo que por hoy ya no escribo más, espero que cuando decida nuevamente llegar a mi blog, las cosas que tenga que decir sigan siendo expresiones que abracen a quien por algún motivo u razón llegue a leerlas y sepa cuánto le valoro y agradezco que se tome el tiempo de compartir conmigo, mientras lee mis rutinas y comentarios con sentido, sin sentido, pero siempre escritas con amor y alegría por el hecho de estar viva.

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