El Internet… conocimiento o embrutecimiento.

Cada día que pasa podemos confirmar que el mundo avanza a pasos vertiginosos. Todo se ha vuelto más fácil para algunos y para otros un caos difícil de comprender.
Se supone que todo cambio genera una reacción y que la idea es mejorar en todos los aspectos. Vemos constantemente el surgimiento de nuevos elementos, que facilitan nuestro modo de vivir y que tienen como objetivo brindarnos una mejor calidad de vida. Todos queremos avanzar, conocer, aprender, progresar, buscar nuevos horizontes, realizar nuestros sueños y ser cada día mejores seres humanos. Bueno…es lo que creo.
A lo mejor no todos piensan igual y se sienten conformes con su estilo de vida y con lo que tienen. La tecnología es la invasión no solo del mundo sino de las mentes de todos nosotros. Nos ha atrapado de tal manera que ya no se puede “aparentemente” vivir sin ella, y desde temprana edad se aprecia cómo los niños se desenvuelven de una manera soRprendente con toda serie de aparatos y juegos, que nos hacen pensar, que ya vienen programados para manejar la tecnología. Los juegos con muñecas, carritos y otros, quedan consignados en la historia de Wikipedia seguramente, para que un día estos inquietos niños consulten cómo se jugaba en la antigüedad.

En ningún momento estoy en desacuerdo con estos avances tecnológicos, su importante información abierta al mundo, la inmediatez de la noticia, y todo el cúmulo de conocimientos de diversos temas, que están a la mano cada vez que los necesitamos, sin importar el lugar, la hora, nacionalidad, idioma, edad, nivel social, cultural, etc. Es grandioso. Solo basta con aprender a navegar por este increíble mundo del internet, para encontrar lo que se busca en tan solo segundos.

No dejo de experimentar no solo nostalgia, sino cierta preocupación por la existencia de este maravilloso invento del internet y todo lo que le rodea. Porque creo que estamos dejando perder otras cosas y situaciones muy valiosas, que también forman parte de esta vida y del mundo que habitamos; y que también fueron importantes en su momento. Como por ejemplo ir a la biblioteca, buscar un buen libro. Disfrutar de ese agradable silencio y ambiente, que no solo nos atrapaba a la búsqueda del material requerido, sino que nos hacía más activos y por qué no decirlo más sociables. Desplazarse hasta el lugar donde se encontrara este lugar, generaba la idea de disfrutar de ese recorrido, tener contacto con otras personas, dialogar, preguntar, compartir, etc. Perdernos en el maravilloso mundo de los libros. Ahora en la soledad de nuestro espacio…solo tenemos que estar en silencio frente a una pantalla fría y buscar lo que necesitamos, sin movernos siquiera de la silla por horas. Sin hablar, ni escuchar a nadie. Con fuerte adormecimiento en las piernas, seguramente, cuando intentemos levantarnos.

Mucha gente ahora prefiere comprar todo por internet, mientras consume comida chatarra y al mismo tiempo ve la televisión. Sin preocuparse de tener que salir a respirar el aire, sentir el sol, la lluvia, escuchar lo que hay en su medio ambiente, ni observar a nadie a los ojos, ni tener que sonreír para dar las gracias, ni ser gentil con nadie. Caminar, ejercitar las piernas, apreciar la creatividad de una vitrina, sentir en sus manos el producto que desea, poder observar su textura, color, todo lo que encierra la satisfacción al hacer una compra. Claro no tiene que hacer filas, ni arriesgarse a que lo roben o…simplemente perder la cartera.
Se termino la acción y el esfuerzo de sentir de alguna manera que otros también nos hacen vivir.

Mandar y recibir tarjetas de cumpleaños, de grado, amor, luto, etc. por internet es una salida interesante hoy en día que jamás podrá reemplazar un abrazo, dar una sorpresa y tocar a la puerta del amigo, secar personalmente las lágrimas de alguien que está en una difícil situación, compartir una taza de café, reir, conversar, intercambiar palabras en vivo! escuchar el tono de voz de otros, y pensar que seguimos siendo seres humanos con sentimientos y capacidad para dar mucho más que un mensaje virtual.

Darse cuenta con verdadera preocupación que para muchas parejas jóvenes, la salida más rápida para criar un bebé es consultar el internet. Increíble pero cierto… lo sé no solo porque es la experiencia de una amiga, con su hija, sino porque es la realidad que vivimos. Es más fácil acudir a los consejos del internet que llamar a la abuela para que le enseñe a cambiar pañales, abrigar al niño, aprender a arrullarlo, qué hacer en caso de fiebre o como tratarlo si llora demasiado. Mamá internet es la !solución! a dónde se fueron los consejos de la abuela, su experiencia y sabiduría, su calor maternal, sus ricas recetas y esas historias al lado de la chimenea que todos felices escuchábamos. No hay tiempo para ir a compartir en familia, porque hay que navegar por internet para saber de la vida.
No terminaría jamás de escribir lo que pienso, todo tiene su parte positiva y negativa. Los que tenemos que aprender a manejar esta tecnología con cuidado y sin dejar que siga tan entrometida en nuestras vidas somos nosotros.

Pero bueno, estoy convencida que cuando termine, lo enviaré rápidamente para que puedan leer mi blog, algo positivo, llegar a muchas personas que aunque no conozco seguramente opinarán al respecto y se creará un interesante diálogo virtual. Es lo positivo, llegar a mucha gente con mis palabras, pero me gustaría, que cuando lo lean…apaguen el computador y lo comenten en su mesa con sus seres queridos.
No permitamos que esta tecnología nos aleje de quienes amamos y de disfrutar las cosas bellas que tiene la vida…EN VIVO Y EN DIRECTO.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

HTML tags are not allowed.